El protagonista silencioso

 

"Una obra maestra que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del tiempo y su impacto en nuestras vidas"

La conformación de teorías sobre el tiempo y el espacio no es nada nuevo en la historia de la humanidad. Desde la filosofía a la ciencia siempre hemos buscado una manera para definirlos, pasando de lo simbólico y lo abstracto hasta lo medible y demostrable, pero ¿Qué sucede con lo sensitivo?

Dichas temáticas sobre el tiempo y el espacio son tan parte de nosotros que todas nuestras narrativas se ven transversalizadas por ellos, nada en nuestra concepción tras viene sin ellos, el cine como expresión artística multifocal ha visitado estas propuestas desde miradas filosóficas a teorizantes científicas.

A diferencia de otras propuestas como El Árbol de la Vida (2011). de Terrence Malick. que nos sumerge introspectivamente una reflexión sobre cómo el tiempo moldea la existencia humana, desde la inocencia de la infancia hasta la desilusión de la madurez, explorando la memoria, la pérdida y la búsqueda de significado a través de una narrativa no lineal que fusiona pasado, presente y una visión del origen del universo. Y de Memento (2000), de Christopher Nolan, que nos presenta una propuesta sobre el tiempo donde la percepción subjetiva del protagonista, afectada por la amnesia anterógrada, fragmenta la narrativa y desordena cronológicamente los acontecimientos, obligando al espectador a reconstruir la historia y cuestionar la naturaleza lineal del tiempo y la memoria.

En Here, de Robert Zemeckis (responsable de éxitos como: "Back to the future", "¿Quién engañó a Roger Rabbit?", "Forrest Gump", "El Náufrago", entre otras) nos presenta una obra maestra de la cinematografía experimental donde el tiempo, más que un simple telón de fondo, se erige como el verdadero protagonista, y el espacio deja de ser un simple lugar geográfico y se convierte en el epicentro de la acción, es decir que ambos conviven, se unen y yuxtaponen como dos seres en un hermoso vals.

Al conducir al espectador en una narrativa única, con el uso de la cámara fija que nunca abandona una habitación, así como quien abriera una ventana hacia un punto especifico y solo viera a través de ese marco durante miles de años sin pestañear, el director cuenta las historias de familias que habitaron el espacio, de acontecimientos históricos que allí y en derredor sucedieron, así como la importancia del tiempo, el espacio y de quienes lo habitan.

Narrativa innovadora

Al ser una narrativa no lineal, el director y guionista juegan con los diferentes arcos de la trama, más allá de lo que podamos creer, la importancia y peso de la narración cae sobre el espacio físico (la habitación) y el tiempo que transcurre a través de ella, presentando en cada oportunidad de cambio de épocas, generaciones y acontecimientos, diferentes mini tramas que allí suceden que sin ser consecuencias unas de otras, nos ofrecen caracteres propios como el amor, la amistad, la empatía, la tristeza, melancolía y un sin fin de sensaciones más, que solo son parte del sentir de quienes habitan dicho espacio.

Esto solo se enriquece porque Zemeckis, al mantener la cámara estática, obliga a que se preste mayor atención a los detalles, a los gestos y a las sutiles transformaciones del espacio. La película se convierte básicamente en un lienzo donde se pintan décadas de historia estadounidense, desde la prehistoria hasta la actualidad.

Esta elección estética, si bien puede parecer restrictiva, resulta ser una decisión audaz del director. La cámara fija invita a reflexionar sobre la persistencia y el cambio, sobre como un espacio físico puede ser testigo de tantas vidas y emociones.

El peso de la historia

La cinta no solo es un ejercicio de estilo, sino que también explora temas profundos como la familia, la memoria y el paso del tiempo. Cada generación que habita la habitación deja su huella, sus objetos, sus recuerdos. La habitación se convierte en un microcosmo de la historia estadounidense, un lugar donde se entrecruzan las vidas de personas ordinarias con acontecimientos históricos.

En Here el tiempo es un antagonista silencioso que actúa de manera inexorable, siendo una fuerza transformadora, que consume y finalmente desgasta todo a su paso. Se presenta en la narración como un metrónomo que marca el ritmo de las vidas, envejeciendo a los personajes y objetos, alterando así el paisaje de la habitación.

Esta película no nos ofrece una teoría científica concreta sobre el tiempo y el espacio, sino que nos invita a una experiencia personal y subjetiva. El film nos desafía a cuestionar nuestras propias creencias sobre la naturaleza de la realidad y a explorar las infinitas posibilidades de la experiencia humana.

Un lienzo vivo

La estética visual del largometraje es un elemento fundamental para transmitir la sensación de tiempo que transcurre y las emociones que experimentamos a lo largo de la película. Cada elección visual, desde la fotografía hasta la dirección de arte, está diseñada para reforzar la narrativa y sumergir al espectador en la experiencia.

Para esta propuesta experimental, el autor juega a los detalles, al tener la habitación como un testigo mudo, convirtiéndose en un archivo de la historia que permite jugar con diferentes puestas en escenas que ayudan al espectador a fijarse más allá de lo obvio de la propia época, estableciendo parámetros concretos estéticos en colores, objetos, manejo de las luces y sombras, colores y texturas, lo que enriquecen toda la fotografía a cargo de Don Burgess.

Por ello observamos una paleta de colores que evoluciona a lo largo del tiempo, reflejando los cambios sociales y culturales de cada época. Tonos cálidos y saturados representan momentos de alegría y prosperidad, mientras que tonos fríos y desaturados evocan sentimientos de melancolía y pérdida.

Asimismo vemos el uso de grano en la imagen y texturas en los elementos de la escenografía que evocan una sensación de nostalgia y antigüedad, transportándonos a épocas pasadas. Y la utilización del enfoque selectivo para resaltar detalles específicos y crear una sensación de profundidad de campo, mientras que el desenfoque sugiere el paso del tiempo y la pérdida de la memoria.

Todo estos detalles están íntimamente ligados con los apartados de arte, manejos actorales en costumbres, acentos, modismos, diseños de maquillaje y vestuarios propios de cada época.

Un elenco a la altura

Tom Hanks y Robin Wright, dos veteranos de Hollywood, ofrecen actuaciones sólidas y conmovedoras. Sus personajes, a pesar de estar limitados por la cámara fija, transmiten una amplia gama de emociones. La química entre ambos actores es evidente, ayudando a crear una conexión emocional con el espectador.

Es aquí que todos los personajes adquieran esa importancia para la narración y es que la memoria juega un papel fundamental en la construcción de la narrativa. A través de los recuerdos de sus personajes, se reconstruye la historia de la familia y comprendemos cómo el pasado influye en el presente.

Al convertir “el tiempo” en un personaje, Zemeckis logra una experiencia cinematográfica más rica y compleja. El espectador no solo sigue la trama, sino que también reflexiona sobre el significado del tiempo y su propio lugar en el mundo. Esto se debe a que el grupo actoral funge como un espejo de las emociones humanas, mostrándonos en cámara cada expresión ligada a cada sensación y sentimiento, humanizando aún más toda la historia.

En resumen

“Here” es una obra maestra que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del tiempo y su impacto en nuestras vidas, donde el tiempo es el verdadero protagonista de la historia, Zemeckis logra una película conmovedora y original que quedará grabada en la memoria del espectador.

Al abordar temas universales como la familia, la pérdida y el paso del tiempo, la película establece una conexión emocional profunda con el espectador.

¡Por ello te propongo que descubras en esta obra maestra de la cinematografía una nueva propuesta de narración, historia y porque no, una nueva forma de ver el mundo!

Así que te invito a las salas de cines para disfrutar de grandes actuaciones, excelente fotografía y descubras una historia que te conmoverá, a partir del 09 de enero.

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